Para la primera reunión con el arquitecto, lo importante es tener claro qué le molesta de su casa actual, qué funciona bien y cómo quiere vivir en ella. Una carpeta de documentos no es imprescindible. El levantamiento del estado actual y la consulta de lo que permite la normativa son tarea del estudio, y en CARLO Design forman parte del interiorismo. Al final de esta primera conversación no hay ningún contrato que firmar. Recibe una estimación de costes, una dirección de diseño y un calendario antes de comprometerse a nada.

La mayoría de las listas de preparación que circulan están pensadas para obra nueva. Piden notas simples del registro, planeamiento urbanístico y cargas, y dan por hecho que la cita se celebra en el despacho del arquitecto. Nuestro trabajo es otro. Trabajamos sobre todo en edificios existentes, como interiorista en Berlín y en Mallorca, en pisos antiguos y en casas mallorquinas, y vamos a verle. Por eso aquí hablamos de la conversación que ocurre en su propio salón.

Cómo preparar el contenido de la reunión

Antes de la cita, recorra su casa con calma y respóndase dos preguntas: ¿Qué le irrita cada día sin que lo haya dicho nunca en voz alta? ¿Y qué no querría perder bajo ningún concepto?

El diseño parte de esas respuestas. El pasillo oscuro, la cocina en la que siempre sobra una persona, el baño que se usa a media luz porque no tiene ventana: frases así nos ayudan más que una lista de materiales deseados. Describen cómo usa usted los espacios, y eso no podemos verlo desde fuera.

Igual de valiosa es una descripción honesta de sus rutinas. ¿Cuándo se cocina y cuántas personas hay en la cocina? ¿Dónde acaban de verdad los abrigos, los bolsos, el correo y los zapatos? ¿Alguien trabaja desde casa, y ese sitio necesita puerta y silencio? ¿Los invitados se quedan a dormir o solo vienen a cenar? Si proyectamos para un día a día idealizado, la distribución no encajará con el suyo.

Por qué conviene decir su margen de presupuesto

Muchos propietarios se guardan su presupuesto en la primera reunión, por miedo a que decir una cifra encarezca automáticamente el proyecto. Se entiende, pero al final suele salir más caro.

Para nosotros un presupuesto es un parámetro de proyecto. Decide si un baño se queda donde está o se traslada, si el almacenaje se hace a medida o se compra, si una reforma se ejecuta de una vez o se divide en fases con sentido. Sin ese dato proyectamos sin base y usted acaba con una propuesta que después habrá que recortar. Con ese dato podemos decirle en la misma reunión si sus expectativas y su margen se encuentran, aunque la respuesta sea incómoda.

Si todavía no tiene un margen, eso también nos sirve. En ese caso, la estimación de costes que recibe tras nuestra visita le servirá para fijarlo.

Qué documentación ayuda

Si los planos venían con la escritura de compra, sáquelos. Nos ahorran tiempo al medir y a veces revelan cosas que no se ven en la visita, como una reforma anterior. Lo mismo vale para la documentación de la propiedad, el certificado energético, informes técnicos antiguos o, en Mallorca, la documentación urbanística que exista.

Si no tiene nada de eso, la reunión funciona igual. En edificios antiguos los planos rara vez coinciden con lo que se construyó, y en caso de duda medimos nosotros. Que falte un documento no es motivo para aplazar la visita.

Qué puede traer

Qué trae usted Por qué ayuda
Lo que le molesta de su casa hoy Nombra el problema que el proyecto debe resolver
Lo que quiere conservar sí o sí Así los elementos originales y sus piezas favoritas se conservan en la reforma
Sus rutinas reales Condiciona distribución, almacenaje, luz y recorridos mucho más que el estilo
Un margen de presupuesto honesto Define qué intervenciones son realistas antes de invertir tiempo en un diseño
Sus condicionantes de plazo Indica si conviene ejecutar la obra de una vez o por fases
Imágenes de espacios que le gustan Facilita hablar de gusto cuando faltan las palabras
Planos y documentación, si los tiene Acelera el levantamiento, pero no es un requisito
Sus preguntas para nosotros En la primera reunión usted también nos evalúa a nosotros

Si todavía no sabe bien qué quiere

Escuchamos esa frase en casi todas las primeras reuniones, casi siempre a modo de disculpa. Es lo normal. Quien ya sabe exactamente lo que quiere suele necesitar más una empresa que lo ejecute que un estudio.

Además, la indefinición casi nunca es tan grande como parece. Casi todo el mundo sabe con precisión lo que no le gusta, y con eso ya se trabaja. Unas pocas frases sobre el día a día y algunas imágenes que le atraen sin saber explicar por qué suelen dar ya en la propia reunión una dirección clara. A partir de ahí preparamos propuestas entre las que usted puede elegir. Cómo esa dirección se transforma después en un proyecto, fase a fase, lo contamos en Cómo funciona un proyecto de interiorismo.

Qué miramos en la visita a su casa

El Project Check de CARLO Design empieza con un contacto breve y sigue con nuestra visita. Sin ver el inmueble, nuestra valoración posterior no sería fiable. Vemos cómo entra la luz a lo largo del día, qué altura tienen realmente las estancias, por dónde pasan las instalaciones y los patinillos, en qué estado están ventanas, suelos y acabados, y dónde el edificio ofrece posibilidades que no aparecen en ningún plano.

Aun así, durante la mayor parte de la visita escuchamos. Recorremos las estancias con usted y dejamos que nos cuente. No hay ninguna presentación. Cuando ya podemos darle una valoración, se la damos en el momento, también si significa que un deseo choca con un muro de carga o con la normativa. Decirlo pronto forma parte de cómo trabajamos en interiorismo y en reforma.

Qué preguntarnos a nosotros

En la primera reunión es usted quien evalúa al estudio. Algunas preguntas útiles:

  • ¿Quién va a trabajar realmente en mi proyecto y quién será mi interlocutor durante la obra?
  • ¿Asumen también la dirección de obra o su responsabilidad termina con los planos?
  • ¿Cómo elaboran la estimación de costes y qué incluye?
  • ¿Con qué gremios trabajan y desde hace cuánto tiempo?
  • ¿Qué ocurre si durante la obra aparece algo imprevisto?
  • ¿Con qué frecuencia y de qué forma tendré noticias suyas mientras se construye?
  • ¿Pueden enseñarme un proyecto parecido al mío en tamaño y exigencia?

Lo hemos desarrollado con más detalle en las preguntas que conviene hacer antes de contratar a un interiorista, junto con las respuestas ante las que conviene insistir.

Qué no ocurre en la primera reunión

No vamos a venderle nada. Nadie le pone un contrato delante al final, y nadie le empuja a decidir allí mismo. Un proyecto que dura meses y afecta a su casa no debería decidirse con prisas en la mesa de la cocina.

La reunión tampoco le compromete a nada. Después puede seguir adelante con nuestra valoración, hablar con otros estudios o aplazar la idea entera. Nuestra primera reunión es sin compromiso, y debería serle útil aunque decida no contar con nosotros.

Tampoco verá un diseño terminado. Quien en la primera cita ya le enseña imágenes de un espacio acabado no las ha hecho para usted. Nosotros le dejamos una primera dirección basada en sus espacios y en lo que hemos hablado.

Qué pasa después

Tras la visita trabajamos lo que hemos escuchado y volvemos con el resultado: una estimación de costes calculada con los precios de nuestra red fija de gremios en lugar de referencias de internet, una dirección de diseño para su casa y un calendario realista. El calendario incluye los plazos de espera que nadie puede acelerar.

Solo entonces se plantea la colaboración. Ese orden es intencionado. Queremos que decida con esos documentos delante y no justo después de una conversación agradable.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta la primera reunión con un arquitecto?

Depende de cada despacho, y algunos arquitectos facturan la primera consulta como un servicio. En CARLO Design la primera reunión, incluida la visita a su casa, es sin compromiso. Después recibe una estimación de costes, una dirección de diseño y un calendario antes de hablar de ningún encargo. Pregunte directamente a otros estudios si cobran la consulta inicial. Es una pregunta habitual.

¿Cómo preparar la primera reunión con el arquitecto?

Céntrese más en lo que quiere contar que en los papeles. Anote qué le molesta de su casa actual, qué quiere conservar y cómo transcurre de verdad su día a día: dónde se cocina, se trabaja, se guarda y se recibe. Fíjese un margen de presupuesto honesto y una idea aproximada de plazos. Las imágenes de espacios que le gustan facilitan hablar de gusto. Los planos son bienvenidos si los tiene a mano, pero no son un requisito.

¿Qué pregunta el arquitecto en la primera reunión?

Preguntamos más por su día a día que por el estilo. ¿Cuántas personas viven aquí y durante cuánto tiempo va a seguir siendo así? ¿Qué no funciona en el día a día? ¿Qué estancias apenas se usan y por qué? ¿Cómo quiere que se sienta la casa cuando vuelve por la tarde? A eso se suman los puntos prácticos: régimen de propiedad, estado de instalaciones y acabados, margen de presupuesto, plazos y si piensa quedarse a vivir en la casa mientras duran las obras.

¿Necesito tener ya un plano?

No. Un plano ayuda si está en su documentación, pero no es una condición para una primera reunión. En edificios antiguos los planos existentes suelen diferir de lo construido, por eso medimos nosotros cuando hace falta. Más importante que cualquier documento es que pueda describir qué quiere cambiar de su casa. Las mediciones y el levantamiento corren de nuestra cuenta.

Su siguiente paso

Si está pensando en una reforma o en una redistribución, escríbanos unas frases sobre su proyecto, aunque todavía no sepa si merece la pena una conversación. Vamos a verle, escuchamos y después le decimos qué es posible. Concierte su Project Check, en Berlín o en Mallorca.

Lo que costará aproximadamente su proyecto lo calcula en dos minutos. Calcular su presupuesto →